Después de meses desaparecida —que no sin escribir—, he vuelto. Está siendo muy difícil compaginar los estudios con todo lo demás (ahora todo lo que no sea estudiar es “todo lo demás”) así que apenas he tenido tiempo para escribir. He estado corrigiendo La casa de los artistas (¡no me queda nada!) y planeando una nueva a la que he llamado #ProyectoDestino.

Como no tengo nada nuevo escrito, sólo un par de relatos en euskera, pero no todos los entenderíais, he decidido que subiré algún pequeño fragmento y algo de información de los proyectos en los que estoy metida para poneros un poco al día a los que os interese. Pronto subiré relatos en los que estoy trabajando, ajenos a estas dos novelas.

LA CASA DE LOS ARTISTAS

Joe asintió, aunque sus párpados se cerraron para evitar mirar a los ojos a su amigo. ¿Cuántas veces había escuchado esas mismas palabras? ¿Cuántas veces había sido Jaime el hombro sobre el que llorar, el que le decía lo que necesitaba oír aunque no lo quisiera? Y, ¿cuántas ves lo había ignorado? Ni siquiera se atrevía a contarlas.
—¿Por qué te empeñas en aferrarte a esto como a un clavo ardiendo? Tuviste vida antes de esto, la tienes ahora. Nada en ti ha cambiado; ni tus gustos, ni tu extraordinaria forma de ver el mundo. Deja que las personas conozcan esa parte de ti.

(Jaime Fuentes y Joseph Rothstein —La casa de los artistas)

Y era mucho peor sentirse la culpable de todo eso. Inútil. Desechable. Abandonada.
—No quiero quedarme sola.
Él se detuvo, pero sus palabras no.
—Ya estás sola. Y no me mires así. Estás sola ahora porque no quieres estar sola después, pero eso no tiene un límite de horas tras el cual dejas de estarlo. No puedes decidir estar sola ahora, rechazar a todo el mundo, creyendo que así en unos años dejarás de estarlo. Es estúpido.

(Anya Thompson y Joseph Rothstein —La casa de los artistas)

La pintura blanca parecía cobrar vida en sus manos, se alzaba en el aire y volvía a caer, al suelo, sobre ellos, manchándolo todo del mismo color que bañaba las calles en ese momento. Convertía el suelo y sus cuerpos en lienzos vacíos que había que rellenar; las salpicaduras bañaron las paredes de estrellas brillantes y las risas dieron banda sonora a la noche. No hubo cena, ni canciones, nadie habló del árbol sucio ni de los adornos a medio poner y los que descansaban en las cajas. No fue necesario el deseo de una estrella fugaz para que esa noche de domingo fuera más especial que cualquier Navidad.

#PROYECTODESTINO

De esta nueva novela aún no hay nada escrito, así que me limitaré a daros unas pequeñas pinceladas porque estoy muy emocionada.

La novela se desarrolla en la Inglaterra de principios del siglo XX y va a estar relacionada con la leyenda del hilo rojo japonesa (si queréis más información os dejo un enlace aquí). La protagonista, Olivie Darling, será parte del movimiento sufragista (estoy taaaaaan emocionada) y tendrá problemas con “el hilo rojo”.