*Sopla el polvo acumulado*

¡Hola a todo el mundo! Qué raro se me hace volver a sentarme para rescatar este blog después de un mes intenso de mucho estudiar y poco escribir. Aun así, vuelvo con muchas ganas de seguir compartiendo y de cambiar poco a poco, como ya os comenté en una entrada anterior.

Hoy vengo a hablaros de mis manías como escritora (tratando de quitar el “intento de escritora”) y algún dato sobre los proyectos en los que estoy trabajando. Esto lo hago con la intención de, por una parte, librarme del terrible bloqueo creativo que estoy sufriendo; por otra parte, compartir algo que a mí me encanta leer de otras autoras y otros autores.

Así que, espero que seáis igual de curiosos que yo y aquí os dejo la entrada.

Nos vemos en la siguiente (a la que deberíais estar atentos si os interesan las antologías) y disfrutad de esta semana.

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MIS MANÍAS DE ESCRITORA 

  1. Soy completamente incapaz de escribir si no tengo música puesta. Ya hablé de eso en una de las entradas anteriores (que podéis leer aquí), pero más allá de eso, necesito escuchar la música con auriculares. Sólo así puedo concentrarme.
  2. Mi periodo de productividad máxima es durante la mañana, temprano. Y cuando digo temprano, me refiero a MUY temprano. Si tengo clases, suelo levantarme a las seis para poder escribir aunque sea una hora antes de tener que coger el autobús.
  3. No puedo ponerme a escribir sin haber planificado todo con antelación, pero siempre acabo fracasando estrepitosamente al seguir ese plan. Por ejemplo, con el Proyecto Destino tenía (y tengo aún) la primera parte completamente planeada y ahora que la he terminado, me he dado cuenta de los boquetes gigantes que hay entre escenas y los vacíos de los personajes.
  4. En relación con eso anterior, soy demasiado perfeccionista y cuando me ocurre eso, aunque me cuesta tomar la decisión, siempre acabo reescribiendo.
  5. Me costó mucho aceptar el resultado de La casa de los artistas, pero les he cogido tanto cariño a los personajes que me da mucha rabia haber dejado tan bien cerrada la historia y no poder escribir más sobre ellos.
  6. Vivo pegada a una libreta de escritura. Eso lo dije también, pero es que recuerdo estar en Irlanda, en la cárcel Kilmainham, y estar sentada con dos amigas mientras el guía nos ponía unas imágenes y nos hablaba de la revolución irlandesa y del papel de esa cárcel en ella. Y de la nada, saqué esa libreta y me puse a apuntar cosas que me venían muy bien para el Proyecto Destino, con mis amigas mirándome como si estuviera loca.
  7. TIMES NEW ROMAN 12. Por favor. Y sobre el interlineado y la sangría no tengo demasiadas manías, porque al escribir con Scrivener tengo una predeterminada por mí y es la que uso.
  8. No hay nada que me dé más ganas de escribir que hablar sobre escritura con otra gente. Me paso el día cotilleando Twitter y los proyectos de la gente que sigo por allí y es que después de una buena charla sobre literatura y novelas ajenas a mí, se multiplican mis ganas de ponerme delante del ordenador.
  9. Ojalá me pasara eso ahora mismo, porque desde que acabaron los exámenes no soy capaz de escribir una frase sin trabarme u odiarla. Y eso pasa porque para poder escribir necesito tener todo “en orden”. Con eso me refiero a que no puedo sentarme a escribir si tengo que estudiar, por ejemplo, porque siento que pierdo el tiempo, así que hasta que todo vuelve a la normalidad soy incapaz de escribir. Esto me pasa porque una vez que pierdo la rutina todo me cuesta por mil.
  10. Disfruto muchísimo con la fase de documentación de las novelas, casi más que escribiéndolas, pero tengo que tener cuidado de que casi todo lo que use para esa fase sea no-ficción (o la gran mayoría), porque si se tratan de historias ficticias mi mente  coge ideas inconscientemente y me da miedo plagiarlas. A veces me pasa una vez que ya he escrito y me doy cuenta de que es muy parecido a algo que he leído/visto/escuchado en cualquier otro lugar.

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Y hasta aquí llega la entrada del blog. Espero que no hayan sido unas manías demasiado extrañas y que tengáis más ganas de vernos en la próxima entrada.

Gracias por leerme una vez más. Podéis seguirme en Twitter (donde soy muy activa y muy pesada) y en Instagram (donde no lo soy tanto).