Cada personaje tiene una voz concreta y eso lo sabemos todas las personas que escribimos. A la hora de narrar sus historias, especialmente si se trata de la primera persona, vamos a encontrarnos con que cada uno de ellos va a hablar, comportarse y trabajar de una forma en concreto, que será lo que nos permita diferenciarlos entre ellos. El problema llega cuando tenemos que ponernos a crear a esos personajes para que todos tengan una voz propia y característica, algo que nos haga saber que se trata de esa persona y no de cualquier otra.

Yo es algo a lo que nunca le había dado demasiada importancia porque La casa de los artistas está escrita en tercera persona (y con #ProyectoDestino aún tengo dudas), pero aprendí que eso no importa. Por supuesto que en primera persona la voz de cada personaje adquiere una importancia mayor, pero que yo sepa en tercera seguimos viendo a los personajes hablar, moverse, discutir…

Por eso os voy a compartir algunos trucos que estoy aprendiendo y siguiendo ahora con la planificación de esta nueva historia y al final conoceréis un poco (si sabéis) a los protagonistas.

  1. La voz irá surgiendo a medida que planifiquéis a los personajes. Las personas de carne y hueso hablamos y actuamos de formas concretas porque nos han ocurrido X cosas que nos han marcado de una manera u otra. Nuestro pasado, nuestra historia, define quiénes somos y cómo lo somos.  J., de esta nueva historia, es completamente diferente a su hermana a pesar de que los dos son físicamente muy parecidos, vienen de la misma familia… Pero no han vivido lo mismo y sus experiencias vitales son diferentes.
  1. Los personajes hablarán y actuarán diferente según su entorno. De vuelta al mundo real nos damos cuenta de que no somos las mismas personas cuando estamos con nuestros amigos que cuando estamos con nuestra familia, al igual que no somos totalmente sinceros rodeados de gente que a solas. En el #ProyectoDestino hay dos protagonistas, E. y N., que cuando están con más personas son de una forma y cuando están a solas o con alguien de confianza pueden permitirse presentar su lado más interno. Por supuesto que siguen siendo las mismas personas, pero se dejan ver más o menos dependiendo de la situación.
  2. Dales a los personajes UN rasgo que los haga especiales. Digo únicamente uno porque aunque las personas estamos repletas de características especiales, es difícil darle algo tan complejo a todos los personajes y no perdernos por el camino. Céntrate en una cosa de la forma de comportarse de tu personaje que lo haga especial y lo diferencie del resto y después vete trabajando otros pequeños detalles para darle profundidad. Volviendo al #ProyectoDestino, O. tiene algo muy suyo que la hace especial y es el sarcasmo a la hora de lidiar o enmascarar los problemas. Claro que hay más cosas que la definen, como su tendencia a las palabrotas, su pesimismo… Pero me centro en el sarcasmo para no perder el hilo.
  3. Define la voz de cada personaje en tres palabras y luego extiéndete. Mi truco para la planificación de la novela ha sido darle tres palabras a cada personaje que lo definieran y después desarrollar esas palabras en algo más concreto. Es decir, si como he dicho antes O. es sarcástica, pesimista y luchadora, definiré en qué momentos ella es sarcástica y en cuáles es lo otro. Así a la hora de ponerme a escribir sé qué faceta de ese personaje tengo que mostrar en ese momento.
  4. Escribe. Este es el último consejo pero es muy importante. Es difícil que nada más escribir la primera frase de nuestro personaje captemos su voz. Seguramente tengamos que avanzar bastante en la historia y es muy probable que en el primer borrador se nos escapen cosas que añadiremos después. Calma, los personajes tienen muchas capas que van poco a poco.

Aquí os dejo unos aesthetic de los personajes principales y con lo que he ido contando espero que os hagáis una idea de ellos. De todas formas, podéis ir al tablón de Pinterest de la historia siempre que queráis (aquí) y verlo mejor, además de conocer un poco más a los personajes.