Si hay algo que considero indispensable a la hora de escribir (casi) cualquier cosa, eso es la documentación. No importa que seas de brújula, de mapa… Si vas a escribir una historia de ficción, lo normal es que haya aspectos de esta que no controles del todo y  si quieres tratarlo con el respeto y seriedad (y casi todo el mundo quiere), es necesario informarse.

Por eso, la entrada de hoy tratará sobre eso mismo.

Antes de nada, quiero dejar claro que no soy para nada una experta en este tema. Escribo histórica, donde la documentación es esencial, pero hay gente con mucha más experiencia y con otros consejos diferentes y que quizás no estén de acuerdo con los míos. Me encantaría leer vuestros trucos para mejorar la documentación.

¡Empezamos!

  • ¿Por dónde comenzamos la documentación?

Respuesta corta: Depende.

Respuesta larga: No todos los temas de los que vamos a documentarnos van a ser iguales. Yo aquí voy a tratar principalmente la documentación histórica, porque es lo que yo manejo. De todas formas, algunos consejos de aquí sirven para cualquier otro tema. En la histórica es muy difícil saber desde qué punto empezar porque si lo que tienes que investigar es una época al completo, eso engloba demasiados aspectos. Por eso, mi truco es comenzar por la ficción, series y películas especialmente. No son las fuentes más fiables, pero sí que son muy útiles para darnos un punto de partida. Cuando escucho/veo/leo algo interesante (puede ser un comentario de algún personaje, algún detalle…) , puedo usar eso para comenzar a tirar del hilo desde ahí. Si que es cierto que normalmente me llaman la atención primero los temas de política y sociedad, pero eso puede cambiar.

  • Documentales.

Después de haber conseguido el hilo del que tirar la documentación no se hace más sencilla. Es difícil pasar de algo tan concreto como un detalle de una película a un libro de no ficción. Por eso yo suelo buscar documentales sobre ese tema en concreto o sobre otros temas que guarden algún tipo de relación con esa semilla inicial. Aquí la información es (o, al menos, suele ser) más fiable y es de dónde saco los primeros hechos y datos reales.

  • Libros de no ficción.

No estoy hablando de enciclopedias, aunque son una buena opción para consultar datos mucho más académicos. Yo las consulto, pero mi fuente son otro tipo de libros. No es tan difícil como una cree documentar hechos históricos: gobiernos, guerras, rebeliones, alianzas… En cambio es mucho más complicado conocer el pensamiento y la forma de vivir de la sociedad en la época. Quedarse en la superficie no es una opción para mí y cuando descubro que en la época la gente era de tal o cual manera, quiero saber qué hacen para mostrarlo. A la hora de escribir mi novela no quiero contar cómo era la gente, sino enseñarlo. Para eso es muy útil recurrir a biografías y libros sobre la vida privada. Yo los saco de las bibliotecas y hoy en día se puede conseguir casi cualquier libro de este tipo de préstamo.

  • Páginas web.

Oh, gran Internet. No sabéis la cantidad de información que podemos encontrar si buscamos bien. Mi primer consejo para ello es usar el idioma original de la cultura que se está documentando. La información va a ser mayor y más completa y puedes usar un traductor online para entenderla (aunque no sea muy preciso). Hay muchos sitios en la red que recopilan archivos y testimonios sobre un montón de temas. Para el Proyecto Destino yo recurrí muchísimo a The British Library, pero hay más y para mí ha sido muy importante encontrar en Internet mucha información sobre precios, salarios, comida, cocina, modales… de la época.

  • YouTube.  

La moda en una novela de época es muy interesante, pero yo necesito visualizarla para poder describirla. Tengo un libro que me compré y que tiene unas imágenes muy buenas que me sirven también para conocer los nombres de las prendas que quiero describir. Pero, a pesar de ser un libro completo, para mí es muy útil ver en qué orden se pone la ropa (LOS ZAPATOS SIEMPRE ANTES DEL CORSÉ) y cómo se manejaba. Por eso también son muy buenos los vídeos de Getting dressed in the _ _th century. En definitiva, uso YouTube para la documentación más visual y también más exacta que la de las películas o series.

  • Libros de ficción.

La documentación no la hago en el orden nombrado arriba, voy alternando los diferentes recursos, pero sí que suelo terminar dándole un buen repaso a la ficción. Vuelvo a ver las series y películas con las que comencé el proceso, fijándome mucho más en los detalles útiles que puedo usar y descartando los que he visto que no son fieles a la época. También leo libros ambientados durante los años que voy a tratar y con esto le doy las últimas puntadas.

 

Y hasta aquí la entrada, espero que haya sido útil. ¿Cómo soléis documentaros vosotros y vosotras?