Hoy traigo una entrada extra muy especial para mí. Para las personas que, por suerte o por desgracia, no me leen en Twitter, os informo de que el pasado fin de semana del 14 y 15 de septiembre acudí a las charlas de divulgación científica Naukas, aquí en Bilbao. Durante tres días se organizan diferentes actividades, pero yo asistí a dos tipos: monólogos de diez minutos sobre temas diversos (y algunos muy divertidos) y varias entrevistas muy interesantes (entre ellas la de Francis Mojica, que para mí fue un honor verlo en directo).

Si no lo sabéis, yo estudio Bioquímica y Biología molecular, pero además soy una gran aficionada a la ciencia en general y este tipo de actividades me encantan. Los temas de los monólogos eran muy variados y en general de dificultad baja (eran divulgativos, así que accesibles para la mayoría del mundo). Creí que solo los disfrutaría como prototipo de científica, pero mi vena escritora no dejó de trabajar y de algunas charlas surgieron ideas muy interesantes.

En la entrada de hoy os voy a dejar las charlas que más me inspiraron, pero os recomiendo que vayáis a este enlace de aquí y veáis las que os interesen (o todas en general) porque tratan temas muy atractivos o que están en la boca de todos hoy en día. Mis recomendaciones podéis verlas pinchando sobre el título de cada una.

Esta charla me pareció muy inspiradora al tratar el tema de la creación del universo, hablando especialmente de las estrella y supernovas y de sus explosiones; de cómo la materia se expande en dichas explosiones y crea lo que ahora conocemos como nuestro mundo y, por lo tanto, nos crea a nosotros. Me marcó especialmente la frase Somos material reciclado de las estrellas. Aun así, todo lo que cuenta en general me parece material ideal para las personas que escribimos y tengo algunas notas apuntadas con respecto a ello.

¿No es esta una gran premisa para una historia de ciencia ficción o fantasía?

De esta no creo que haya mucho que decir. Trata el tema de los nanotubos de carbono de forma que quienes no sepan nada del tema (yo) tengan una idea general de lo que es. Además, nos habla de esa hipotética aplicación en ascensores al espacio y, aunque hoy en día ni siquiera es una realidad, a mí me entran ganas de investigar sobre esta nueva tecnología para historias de ciencia ficción. No son mi fuerte, pero si ese es vuestro género, os recomiendo un montón que la veáis.

Sin lugar a dudas, esta fue la charla que más me impactó. Aunque ya sabía qué era la sinestesia en teoría, escuchar el testimonio de esta mujer me dejó fascinada. Nos habla de cómo es de verdad ver las letras de colores o escuchar las palabras de colores. De verdad, a pesar de lo bien que se explica, yo sigo con la sensación de que sabemos muy poco del tema y que, además, lo que sabemos no es del todo correcto.

No es que estos diez minutos despertaran en mí una trama, pero sí que es cierto que me dejaron alucinada y con muchas ganas de saber más y de escribir sobre ello.

¿Habéis imaginado alguna vez las historias de todas esas mujeres escondidas tras “un gran hombre”? Me fascina y me enfada a partes iguales pensar en la cantidad de descubrimientos científicos asombrosos que quizás no se hayan dado (o que se hayan dado tarde) solo porque las mujeres tenían poco apoyo para la ciencia (poco por no decir nulo). Beatriz nos habla de estos hermanos, Caroline y William Herschel, ambos astrónomos, a pesar de que ella fue ninguneada por la historia (incluso en la Wikipedia de su hermano, aparece como “hermana y asistenta del sabio”). No es solo que Caroline fuera relegada a apuntar los descubrimientos de su hermano, sin posibilidad de hacer los suyos propios, es que además estaba obligada a cuidar de él.

Esta charla me hace pensar en el “¿Qué habría pasado si…?” y me hace plantearme: ¿Sin la “asistencia” de su hermana, que hacía todas las labores que le permitían a él dedicarle tiempo a la ciencia, William habría descubierto Urano? Y… ¿Qué hubiera pasado si Caroline Herschel hubiera tenido el apoyo necesario para hacer sus propios avances? Esto me inspira a escribir sobre esas mujeres silenciadas y de las que no conocemos nada más que, en palabras de la ponente, “le limpiaba los calzoncillos a su hermano”.